Caracas.- Caos, crueldad, belleza, amistad, alegría, tristeza... Todo convive en una ciudad que no te acaricia, sino que te muerde; una ciudad que no es amable, pero que no discrimina.
La capital de Venezuela es una digna representación de todo su territorio: complicada, relajada y, al mismo tiempo, tensa; hermosa y peligrosa por igual.
La capital de Venezuela es una digna representación de todo su territorio: complicada, relajada y, al mismo tiempo, tensa; hermosa y peligrosa por igual.




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