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Lucha por una sociedad

El Sambo tiene el objetivo de crear valores en los jóvenes

Desde 1984, quienes impulsan la disciplina del Sambo han buscado como objetivo crear un espacio para la lucha en Venezuela y formar una cultura deportiva orientada a la competitividad, el respeto y la educación.

Módulos educativos generados por la Federación Venezolana de Sambo, conjuntamente con el Instituto Nacional de Deportes, son la principal apuesta por este deporte por llegar a los municipios y escuelas.

Sergio Avendaño, encargado del proyecto “El Sambo va a la Escuela” en la Escuela Gran Colombia en el Cementerio, entrena a jóvenes para formarlos en lo que considera la disciplina de lucha “más completa”.

El proyecto se gestó durante tres años, aunque cumplirá en junio próximo apenas un año de ser aplicado. El entrenador también opina que es “difícil” impartir educación a través del deporte sin recursos en una sociedad “tan violenta”.

Avendaño, practicante durante 20 años de lucha y ahora entrenador, destaca que su misión es “crear valores para que los atletas sean buenos ciudadanos, donde el amor y el respeto al prójimo sean lo primero”.

Por debajo de la mesa

A pesar de que este deporte no consta de popularidad en Venezuela, no ha sido impedimento para ser sede de campeonatos nacionales e incluso internacionales (Campeonato Mundial de Sambo en Puerto La Cruz en 1984 o I Copa del Mundo en Caracas en 1990).

Jesse Díaz, cofundador de la primera escuela de Sambo junto con Carlos Flores, destaca que la capacidad del Sambo como estilo de lucha es mucho mayor a las “ya conocidas” (lucha libre, grecorromana u olímpica) debido a la cantidad de técnicas que alberga el estilo soviético.

Una combinación de técnicas europeas, lucha libre, grecorromana, jiu-jitsu, aikido y kárate forman el grueso de este tipo de lucha.

Díaz, que trajo el Sambo en 1978 a Venezuela, indica que la formación de la mayoría de los deportistas de esta disciplina se concentra en los estados Falcón (primera escuela), Carabobo, Mérida y en el Distrito Capital.

La práctica del Sambo ha tenido un auge lento pero progresivo en Venezuela. Desde la primera escuela conocida como Jigoro Kano, fundada por Díaz y Flores, el intento por atraer a niños y jóvenes siempre se ha planteado como una prioridad dentro de la estructura del Sambo venezolano.

Recientemente se celebró la Convención Nacional de Sambo, en Valencia, estado Carabobo, en la que se destacó “cómo hacer que el deporte se masifique y obtenga un puesto como disciplina deportiva en planteles escolares y universitarios”, palabras emitidas por Sergio Avendaño.

El Sambo tiene representación en todos los estados, a excepción de Amazonas, que según Díaz está “en vías de desarrollo”. Para este año la directiva de la federación de Sambo aún no decide si el campeonato se realizará en Aragua o Mérida.

A pesar de todo

Venezuela ha tenido entre sus sambokas (practicantes de Sambo) campeones panamericanos como Carlos Luna en 1983, y realizado en 1979 el Campeonato Panamericano de Luchas en San Cristóbal, estado Táchira, y el Campeonato Nacional Adulto en Barquisimeto en 1982, y participado en los mundiales de 1984 y 1990.

Víctor Pirela, presidente de la Federación Venezolana de Sambo, comentó que el programa “El Sambo va a la escuela” ha generado “respuestas positivas” de más de 700 niños en su año de funcionamiento.

En palabras del mismo Sergio Avendaño, el crecimiento lento de la disciplina se debe a la economía venezolana y a la falta de recursos para ejercer un deporte “no olímpico”. Sin embargo eso no lo disminuye ya que considera que con lo “poco que se tiene, se ha hecho mucho” en el Sambo de Venezuela.

Sólo en el Distrito Capital hay más de 60 jóvenes entrenándose en la disciplina. Falcón, Portuguesa y Mérida también representan el grueso de los estados que practican el deporte.

Lo que se necesita y como nos ven

Avendaño y Díaz destacan que “lo que necesita el Sambo” es apoyo de los organismos deportivos correspondientes. Actualmente, más de 700 niños en edad escolar se han beneficiado con el proyecto – que es amenazado con la pérdida de su patrocinio – y otros 200 en condición de refugiados por las lluvias, que son entrenados por el mismo Avendaño.

La FIAS (Federación Internacional Amateur de Sambo) ha catalogado a Venezuela como uno de las principales potencias de América en Sambo. El Sambo no es una disciplina olímpica.

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