
De tanto revolotear he dado en tu sonrisa, que a su vez produce una mía,
que llevo como suvenir al hogar del viento,
para que ondeé con tus pensamientos
y mis palabras dentro de éstos. Más real que ésto no tengo, pues de amores y verdades tú no eres más que la clave. Pero solo éso.
Superficiales momentos de sinestésicas emociones desnudan la realidad que con un caleidoscopio pinto. Todos apuntando a caminos diferentes, ya tomados por otros que cargan y definen con emoción y sentimiento.
¿Será que nuevamente me confundí de apartamento? Coño tengo que estar más presente a la hora de leer los mensajes de texto... Señora ¿me presta el teléfono? Es que me equivoqué de lugar. ¿No? Ni modo que lo quería. Chao.
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